miércoles, julio 06, 2011

EL MIDOME DA MIEDO.

EL MIEDO
 OJO, LA SEÑORITA DE ARRIBA, MI SECRETARIA PARA IR A COMPRAR BIZCOCHITOS DE GRASA, LUMIDLA, NO ME DA MIEDO...
Jamás tengo miedo. Pero pavor, terror, cagazo, pánico, espanto, susto, sí, he tenido. Y no le tengo miedo a nada, a todo, sí. De niñito, 4 añitos, le tenía miedo a un hombre que trabajaba al lado de mi casa, alto, mal llamado de color, porque de color somos todos, somos marrones muy claros, mal llamados blancos y marrón muy oscuro, mal denominados negros. Bueno, ese negro de mierda, me veía aparecer en la puerta y amagaba correrme, y digo amagaba, porque yo me metía adentro a una velocidad tal, que jamás me hubiera alcanzado. Siempre fui muy rápido, para tener miedo. Aunque  en realidad, no soy de quedar paralizado frente al peligro. Al contrario, parezco James Bond, en las películas. Eso sí, con algo menos de garbo. Mi cerebro funciona tan rápido, que pareciera que la realidad, se moviera en cámara lenta, como los resultados de mis ilusiones. Es un beneficio que me dieron los dioses de los humoristas que quieren sobrevivir, pese a que es una estupidez. Porque a lo que más se teme es a la muerte, y eso, a la corta o a la larga, me va a pasar.  Es como querer correr rápido, para dejar atrás a tu propia sombra. Ya cometí una de las irresponsabilidades más grandes, que se puedan realizar… Vivir mucho. Eso  suele ser mortal. Me asaltaron unas cuantas veces; me vi frente a pistolas, de las que tiran balas, no se crean otra cosa, en otras  ocasiones, y siempre actué genial, yo mismo me asombro. Es más, me mataron varias oportunidades y no me asusté… (Creo que se me está yendo la mano exagerando mi heroísmo…) Pero en realidad no soy cobarde, porque ante el peligro, muy cagado, por usar uno de mis típicos eufemismos, actúo y enfrento lo que haya que hacer. Que por lo general es darle la espalda al problema y salir corriendo. Mis padres, eran muy valientes, demasiado. Y los muy malditos, me transmitieron por sus genes, esa gansada. Los cobardes viven más, mas sanitos, sin cicatrices, no se meten en problemas, ni pelean con cualquiera, como hice demasiadas veces. Mi cara, si se le puede llamar así, tiene unas cuantas cicatrices por ese tipo de deficiencia mental.  Por suerte, en ella, cicatriz más o menos no se nota, y hasta puede que me haga más atractivo, porque nada me puede hacer más feo. Y pese a mis miedos, por momentos soy temerario, como por ejemplo haber tenido moto. Temerario y gilipollas, son sinónimos. Me salvé 3 veces de ver crecer el pasto por debajo, porque los dioses quieren que siga teniendo miedo, para torturarme. Ahora tengo miedo a que me asalten, pero eso es típico, de esta era pos últimos gobiernos, y pre fin de la mal denominada civilización judeo cristiana, a la que se les puede agregar, la musulmana, la norcoreana, iraquí, india, etc. Capitalismo salvaje, que  le dicen. Temo a morir y dejar todo lo que tengo, esposa, hijo, nietas, algunos amigos, o sea los que creo que van a tener algunas lágrimas cuando sea pasto de fuego en el infierno. Me porto mal, a propósito, porque al cielo no quiero ir, a eso le temo, porque con mis bronquitis y el frío que hace arriba, seguro que me vuelvo a morir. Y cuando uno se muere en el cielo, vuelve a la tierra. A eso lo llaman resurrección. Yo lo llamo sadismo de los dioses. Porque vivir es lindo, hay amor, flores, sexo, niños, besos, sexo, madres, perros, sexo, comida rica, paisajes, sexo, y montones de cosas mejores que esa basura, inmundicia del sexo, pero que aún nadie las descubrió. Y si alguien las descubre, lo matan. Porque además es una mega industria. Pero en realidad, por lo general, la vida es… bueno, digamos que no es un jardín del Edén…  es una… una… una… debo encontrar un  mejor adjetivo… no se me ocurre otra palabra, pero no me sale otra…  no quiero decir mierda…
Bueno, no hablo más del miedo, porque me da miedo pensar en el miedo, me recuerda a todas las cosas que le temo. Y no quiero que en mi diccionario, exista la palabra miedo. Por eso arranqué la hoja. Y por las dudas, tiré el diccionario.
Para paliar el temor, amen, aunque duele y da miedo. Pero por suerte, es imposible de evitar. Es locura pura y eso nos hizo la especie animal de mayor éxito. Somos tan exitosos, que hasta inventamos las bombas nucleares… Ingeniosos  y astutos… A eso no le tememos… al “progreso”.
un beso en Cilencio.

1 Comments:

Blogger Volar Libremente said...

Este comentario ha sido eliminado por el autor.

12:04 p. m.  

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