viernes, agosto 11, 2006

VIVA LA DIFERENCIA

Muchas mujeres quieren ser iguales a los hombres. Muchos hombres adoptan costumbres femeninas. A las primeras les dicen feministas. A los segundos los llaman de formas poco afectivas, como gay, maricas, travestis.
Feminista no es un adjetivo que en boca masculina, sea laudatorio. Se lo dice como una especie de insulto. Roza, cuando no forma parte, de la palabra lesbiana. Torti, entre otros términos agresivos, para el vulgo.
Las mujeres no comprenden a los hombres. Estos ni idea tienen de cómo son las mujeres. Los sexos no se comprenden ni un poquito así. Pero ambos se ufanan de saber bien como son sus rivales. Porque en realidad, son rivales. Y mucho. Se viene combatiendo en una guerra cruel -estúpida como todas-, desde cuando hubo un hombre y una mujer en el planeta Tierra. Hasta aquí es un empate. Aunque en ambos bandos, casi todos creen estar perdiendo.
Ellas dicen ser discriminadas, traicionadas, golpeadas, dominadas, incomprendidas.
Ellos afirman que el enemigo es falso, estúpido, taimado, histérico, infiel, demasiado astuto, incomprensible, sofisticado, entre otros términos poco elogiosos, y al mismo tiempo, contradictorios.
Ellas afirman hacer el amor, y no la guerra. Pero se enamoran de los chicos malos. Del guerrero, del campeón de box, del torero. Sobre todo de quien no corre detrás de ellas y las patea. A quien las persigue, le dicen baboso, entre otros epítetos degradantes.
Ellos dicen que ellas sólo sirven para la cama y la cocina, pero viven pensando como seducirlas. Trabajan como burros de carga, para tener el auto más caro y la mejor casa posible; van al gimnasio para tener músculos fuertes, y pelean a golpes con otros rivales por el amor de una de ellas, como si esta fuera la única mujer del planeta valiosa, aparte de la mamá de él, claro. Hasta van a la guerra, aunque muertos de miedo, para que ninguna mujer los crea cobardes.
Las féminas abominan de los hombres como especie. –Salvo mi papá, todos son iguales, unos tal por cual- suelen decir en público, pero viven preparándose desde casi la cuna, para amar y ser amada por uno para toda la vida. Se visten, se peinan, se maquillan, se llenan de adornos, van al cirujano plástico y hacen dieta hasta llegar a la anorexia, para conquistar al Príncipe azul, soñado desde el primer cuento de hadas que les leyó mamá o la abuela.
Ellos suelen opinar que ellas son demasiado promiscuas, sensuales, provocativas. Y afirman su preferencia por las serias. Pero las Pamela Anderson, entre otras profesionales del sexo, los vuelven locos. Tanto como para gastar lo que tienen y lo que no tienen, para comprar -mejor dicho alquilar-, sus favores. Mientras tanto las chicas inteligentes y serias, ni son miradas, salvo si adoptan las costumbres y el aspecto de las mujeres alegres y tontas.
Una vez cruzada la línea inteligente-seria - prosti-taradita, ellos ya no las dejan volver, por considerarlas unas p... de m..., unas taradas y reventadas. Esto es considerado así, aunque ellos hubieran hecho esfuerzos terribles para que crucen la frontera.
Las mal llamadas sexo débil –viven más y son más sanas que sus rivales-, opinan que ellos son un mal necesario, porque peor es nada. -No saben tener ni querer ninguna responsabilidad, que cuando se separan, no pasan dinero para los hijos y que "sólo piensan en eso"- afirman convencidas
Luego de prepararse toda su juventud para casarse, previo conquistar tras seria y dura lucha contra sus colegas de sexo, a un candidato -peor es nada-, lo primero que hacen es comenzar a verle los defectos no vistos en la etapa del enamoramiento –no hay peor ciego que quien no quiere ver-.Una vez logrado esto, comienzan los planes para el divorcio. ¿Y si no de que vivirían los abogados que no pudieron ingresar en la política?
Pasada esta tan terrible prueba -el casamiento y su posterior divorcio-, dicen -Voy a recomenzar mi vida-. O sea, van a hacer todo igual a la etapa anterior, pero queriendo tomar precauciones.
-Voy a buscar a alguien con los pies sobre la tierra, seguro, maduro-. Acaban atrapando a uno víctima también de pasar similares problemas, con dos hijos que mantener de la anterior pareja.
Si el nuevo candidato fuera como ella espera, ¿por qué diablos se separó de la otra? Mejor dicho... ¿por qué diablos la otra se separó de él?
Pero ella decide que este ya maduró y si le falta algún retoque, ella lo va a hacer cambiar, para transformarlo ahora sí, en el tan soñado príncipe azul.
El príncipe azul -se había prometido no reincidir en formar pareja-, termina cediendo ante la inconmensurable presión de ella y vuelve a cometer el mismo error.
-Es una mujer que sufrió mucho, y su ex no supo apreciarla–le cuenta a un amigo, que lo escucha con una sonrisa irónica, diciéndose -A mí estas cosas no me van a pasar-.
Al año siguiente el otro, le sale de testigo de casamiento. Dos años después, de testigo para el divorcio. Pasados otros dos años, el segundo le presta plata al primero, para tramitar el divorcio nuevo, y alquilar un departamento de un ambiente.
¿Qué hace ella luego de la segunda debacle? Frena, a veces para siempre, sus ansias de pareja permanente. Se dedica a los hijos y a los dos trabajos para poder mantenerlos.
-Entre mis dos ex, no aportan casi nada para los chicos- le cuentan a quien quiera oírlas, para desahogar su angustia y odio antihombres. Aunque sin saberlo de manera conciente, no cejan de dejar un lugarcito en su ilusión, herida, pero no muerta, de "rehacer mi vida de nuevo".
¿Qué hacen ellos luego del segundo derrumbe? -A mí no me agarran más, son todas iguales, interesadas, histéricas, astutas-le cuentan a su mejor amigo-. Y esta vez suelen decir una verdad. Se dedican a "reventar" todo lo del sexo opuesto que puedan lograr". Claro, siempre y cuando no aparezca otra capaz de hacerles decir
"-Esta vez sí voy a rehacer mi vida, pero poniendo sobre la mesa todo lo que aprendí sobre los hombres"-, y él termine diciendo " -La tercera tiene que ser la vencida... Voy a probar de nuevo". Digo, no sé... De estas cosas entiendo poco...

5 Comments:

Blogger Santos Renien // Corresponsal Acreditado said...

Gracias Amigo... (como mi nombre) es tan cierto que trabajé en la CNN luego de escaparme en una caja de zapatos flotantes (usted sabe, en mi tierra no hay libertad de palabra)

Ahora laboro en el periódico EL PASAJERO (siempre un paso adelante de la noticia) con la dirección de Fucile (tal vez conozca a su hermano -Fucile- un talentosísimo ilustrador)

Le envío mis respetos y lo invito a platicar cuando guste de esos chimentos y demás menesteres (como la inmortalidad del cangrejo y el mensaje sobre la cruz de Jesús y Caín en el reverso de 'La Leyenda del Hada y El Mago')

pd: Mi pudor por sus halagos, aunque el humor (como se dará cuenta) nunca ha sido mi fuerte...

pd2: Mis felicitaciones, tiene usted un pensamiento y un currículum fértilmente interesante...

SR

11:49 p. m.  
Blogger marie.y.su.mambo said...

Tenemos un problema de género...yo no me creo ni en pedo superior a los hombres, ni que ellos sean superiores a mí...Creo que en algunas cosas ellos nos superan, y nosotras en otras...Los hombres son más racionales, nosotras más sentimentales...Y el problema radica en que la mujer espera actitudes tipicas de mujer en el hombre y viceversa...ej: si estoy mal, pretendo que se de cuenta y me hable...y a veces, él ni se da cuenta, y menos tiene ganas de escucharme...Si él esta mal, me doy cuenta y quiero que me hable, pero en general, a él, no le gusta hablar de los problemas, prefiere mirar tele para olvidarse...y así, hay desencuentros en todo...El tema es tener presente que somos super diferentes, y bueh, aceptarlo...o ser monja...
La otra vez estaba en Jumbo...y se incendió, me evacuaron, apenas salí, llame al Bichi...le digo: "B ichi, viste que te dije que iba a Jumbo, bueh, se incendió, pero ya salí, estoy bien"...Respuesta del Bichi: "Che, no me dá la caja en el local"...¿Y?, ¿no me quiere?,si me quiere, me escucho bien, y ya fue, no se preocupó más...
Cuando te gusta un flaco...Dios, que vuelteros para invitarte a salir, y llaman con escusas forras...y, son hombres...hay cosas que manejan mejor que nosotras pero en lo sentimental, van para atrás...en la relación con los hijos...en general, les cuesta acercarse...La clave, somos diferentes...y juntos la pasamos bomba...¿o no?
El libro "Los hombres son de marte, las mujeres de venus"...es un embole, pero marca posta, todas las diferencias de caracter, es mortal!!! Para leer de vez en cuando, y tratar de entendernos...ya que siempre nos malentendemos...

8:40 a. m.  
Blogger CILENCIO NO SE CALLA said...

Santos, delirás muy bien, con sarcasmo e ironía, te ríes de ti mismo, eso es sentido del humor... No lo es contar cuentos verdes o cagarse de risa de los débiles, sí de los poderosos.
Marie, lo tuyo es perfecto, diría que genial... Es verdad, nos piden características femeninas, como hablar de los problemas, preferimos el no compromiso de pensar, Si lees El arte de amar, de Eric From, vas a entender de que somos mucho más parecidos que distintos, nos diferencia en gran grado la falsa cultura que nos introducen en el cerebro, para dominarnos -divide y reinarás - que sirve para muchos fines políticos y económicos, que son hermanos mellizos. Fron dice que las mujeres quieren tener una relación eterna, y nosotros una erecdción eterna... Y no est´sa demasiado errado, de queesa es la principal diferencia. Luego, los estudios de genética, demostraron que eso es casi así... Capo el hombre...
Abrazo y beso Cilencioso, repectivamente.

10:07 a. m.  
Blogger Hechicera said...

Cilencio...
Qué bueno que no te callas, porque leerte me hace pasar momentos divertidos.

12:18 p. m.  
Blogger marie.y.su.mambo said...

Lo leí, pero hace varios años...me acuerdo que me encantó...debería releerlo...besos...

4:27 p. m.  

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