miércoles, octubre 12, 2011

PRIMO MANOLO CILENTO, EL TORERO MÁS TORPE DEL MUNDO.


Primo Manolo Cilento, el torero más torpe del mundo.

Pese a que mi familia es de origen italiano, Manolo se llamaba así, porque tía Anunciatta, tuvo un desliz con un torero, y le quiso poner el mismo nombre, hecho le trajo la desconfianza a Carlo, su marido,  y a la larga le trajo la separación a la pareja. Al criarlo sola, lo llevó por los caminos que ella quiso, lo que lo que la llevó a inculcarle la vocación, por los toros, le gustaban los cuernos, para ella eran muy fálicos, por eso se los hizo a su ex marido.
Manolo era la más absoluta contradicción, de lo que necesita un torero. Sangre fría, valor a cuesta de todo, reflejos y cálculo de tiempo y espacio, para esquivar la cornada, desconfianza absoluta en las condiciones peligrosas del toro.
Pero como estaba muy castrado por la madre, estudió para torero, de puro obediente. Llegó a tener mucho éxito, pero no por sus brillantes juegos con la capa y la espada, sino porque siempre salía corneado. El publico que va  a los toros, es sádico hasta el infinito, necesita ver sangre, no importa de quien fuera, del caballo del picador, del toro, o del matador.

Y en general, suele aburrirse mucho de los buenos toreros, que solo torturan y matan al toro. Es mucho más interesante ver al hombre sangrando, muy mal herido, sobre todo si la cornada fue en las nalgas. Este es el lugar donde casi siempre lo lesionaban, por su inveterada costumbre de ver al toro en el ruedo, y salir corriendo. Los toros son más rápidos que los hombres y escapar de espaldas al animal, es muy estúpido. Pero Manolo no lo podía superar, su pánico no tenía límites. Esto también atraía a los homosexuales, que se identificaban con Manolo, en su secreto deseo de tener un enorme cuerno en sus glúteos. Pero todo lo malo, puede tener un lado positivo. En las clínicas donde se reponía de sus heridas, las enfermeras, por ese instinto de género que tienen, le miraban como héroe, se enamoraban como locas de él, y solían, casi diría violarlo, aún en plena convalecencia, que era el único método que tenía Manolo, para tener relaciones sexuales, porque su timidez, le impedía comenzar el un acercamiento del tercer tipo, como se dice con respecto a los extraterrestres. Claro, eso lo llevaba a atrasar mucho su recuperación, a veces meses. Bueno, también, espaciaba sus reapariciones en el ruedo, donde además tenía un gran público entre los que gustaban de los espectáculos cómicos, porque había espectadores, que creían que sus corridas eran una puesta en escena de una humorada digna de Chapín.

Todas estas circunstancias, hacían que sus corridas se coticen como jamás otro torero lo logró nunca, ni el Cordobés, ni Manolete. Pese a lo espaciadas por sus convalecencias, sus corridas le trajeron una fortuna considerable, lo que cuando no toreaba, “billetera atrae más que belleza”, sus admiradoras, cuando estaba sano, eran infinitas. Eso le producía una enorme baja en su estado físico, y sus corridas de espaldas, cada vez eran más breves, lo que era una suerte, bien mirado. Como todo se acaba en este mundo, dejó de tener éxito, no lo contrataban más, y dejo el arte taurino, y se dedicó al arte erótico. el Kamasutra, su libro de  cabecera, lo ayudó a tener sexo con muchas mujeres al mismo tiempo, lo que como es lógico, lleva a un agotamiento físico, que lo volvía a llevar a las clínicas, donde ahora las enfermeras y muchas médicas, llegaban a la violación, incluso en simultáneo. Las mujeres no necesitan leer el Kamasutra, para desarrollar todo su enorme potencial erótico, hasta el cielo. Esto le gustaba a Manolo, pero tenía un alto costo en salubridad. Resumo, la mezcla de dolor por las cornadas y placer por las veces que tenía relaciones sexuales, lo llevaron a ser masoquista al extremo. Y como no toreaba más, extrañaba las cornadas de los miuras, lo que lo llevo a una homosexualidad muy grande, y comenzó a introducirse en el ano, cosas grandes, como botellas de gaseosas de un litro y medio. Todo tiene un precio en este planeta. Esto le trajo grandes desgarramientos, de vuelta a los hospitales, en un círculo vicioso exponencial, que lo llevó a la muerte, muy joven. Pero debemos reconocer que esto hizo que el día que murió, fuera durante una orgía, y por suerte, no sufrió nada, lo que lo hizo salir de la tierra, y entrar al cielo, en un instante, quizá envidiado por muchos. Eso si, su padre, tan avergonzado estaba de Manolo, que su vida fue un calvario, del que no se repuso jamás. Esto, al contrario de su madre, que intuyó siempre lo que logró del destino de su hijo, lo cual la hizo muy feliz. Bueno, siempre hay madres castradoras, que creen cuidar de modo perfecto al fruto de su vientre. Por suerte, madre hay un sola. Con varias madres como esta juntas, ni puedo imaginar como hubiera sido la vida e Manolo.

Un beso en Cilencio






3 Comments:

Anonymous Anónimo said...

SALUDOS A MANOLIN CUYOS GLUTEOS (CULO) HA DE PARECER UN ALFILETERO
toti

3:03 p. m.  
Blogger CILENCIO NO SE CALLA said...

no fue mi culpa de la parte clara en lo del torero.,.fue un acccidete que no vi. un beso, Toti

4:04 p. m.  
Blogger Camila said...

Que gustó volver a leerte después de tanto tiempo.

Me compadecí de Manolo por el sólo hecho de no haber logrado desarrollar en ningún momento de su vida su plena voluntad. Victima constante que murió joven. En su corta vida ha padecido de sometimientos por parte de su madre, de las enfermeras, de su público sádico, de sus fanáticas. Por suerte supo disfrutar de las bondades del sexo. Espero que existan vidas más felices que las de Manolo.
Besos!!

1:45 p. m.  

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