lunes, junio 08, 2009

PRIMO LEON, EL BOTICARIO SEX SYMBOL


PRIMO LEON, EL BOTICARIO SEX SIMBOL
OJO,LA FOTO DE LA NIÑA, NO TIENE NADA QUE VER CON ESTA HISTORIA, PERO ME GUSTA A MI.
Eráse mi primo León un boticario muy especial. Gordito, de anteojos, calvo, petisito, tartamudo, algo tonto, ingenuo, tirando a muy cobarde, obsecuente de cualquiera con más poder de cualquier tipo que el suyo –casi todo el mundo-, sumiso, y por todo esto, tímido hasta el infinito. Pero esto no es lo que lo hacía peculiar, porque personas así, hay millones en el planeta. Era el esposo de Eva, la mujer más hermosa del pueblo. También la de mayor salero, y la más simpática que conocí en mi vida. Tampoco esto lo hacía a primo León demasiado diferente. Usted pensará que ella estaba a su lado por su fortuna. No. La fortuna la y farmacia eran de ella. Tampoco le era infiel, ni se burlaba de él. Lo respetaba como a un príncipe. Dirá usted que ella era algo lela. Para nada. Era una de las mujeres más lúcidas y cultivadas, que se han conocido en esta tierra. Tampoco se podía decir que se aburría como una almeja a su lado. No, cuando estaban juntos, ella era unas castañuelas repicando, reía y mostraba una euforia incontenible. –Claro, en la cama, el pobre primo León era un ratoncito -, diciendo esto me tratará de adivinar la razón por la que estaban juntos. Para nada. Tenían nueve hijos, uno detrás del otro, todos igualitos como clones al padre, con todos sus defectos, lo cual garantizaba la fidelidad, por lo menos en un aspecto.
Si usted conoce el carácter femenino, sabrá como se desviven por competir entre ellas. Además basta que una muy hermosa acepte o demuestre amor por un hombre, todas quieren probar ese manjar prohibido, para conocer lo mágico capaz de hacer que esa mujer lo ame. Y ahora sí viene la razón de lo exclusivo de nuestro primo boticario. Todas
-solteras, casadas, viudas, jóvenes, maduras o viejas-, andaban detrás de él, intentando seducirlo. Dije que era tímido hasta el infinito. Y no me desmiento. Pero era terrible el acoso sexual padecido por León, como el un ratón de campo, en un mitín de gatos monteses. Huía, se escondía, daba cualquier excusa, hacía lo imposible para no acceder a los requerimientos de las féminas excitadas en su lívido, por la curiosidad morbosa provocada por el farmacéutico. Eran tan premeditados, alevosos y obsesivos los requerimientos sexuales de las “damas” del pueblo a su persona, como para provocar una paradoja muy peculiar. Pero su mismo apocamiento, le hacía escapar de ellas, y al mismo tiempo, no le permitía rechazarlas. Por lo tanto la vida sexual de primo León, el boticario insignificante, era increíble. Pasaba por las camas de todo el pueblo, donde hubiera una hembra, incluida su esposa, como ya dijimos.
Usted seguirá pensando: -¿Pero si era tan insignificante, como es que las mujeres no se cansaban de acosarlo? ¿Acaso era un superdotado en sus genitales?- No lo era. Si usted conoce la mente de las mujeres, sabrá que son esclavas de la moda. Si una más hermosa que el resto se viste de buzo, todas seguirán esa moda. En eso están basadas las campañas publicitarias de los modistos, capaces de pagarles fortunas absurdas, a una Claudia Schiffer. Todas la pasaban bastante mal con León. Pero creían que estuvo en un mal día, o que no supieron excitarlo, pues todas las mujeres se sienten culpables cuando un hombre no goza con ellas. Piensan que no son lo suficiente hermosas y experimentadas, pero que quizás la próxima vez, llegarán al cielo del orgasmo, en sus brazos. Y como se turnaban, pues todas conseguían acostarse con él, ninguna llegó a repetir la prueba, ya que no le quedó más remedio que dar números, como en su farmacia.
Dije al principio “Erase un boticario muy especial”. Y lo era, porque su tímidísimo corazón, no aguantó más ese ritmo de ruptura de su timidez, y murió de un infarto.
-¿Y porqué su propia mujer se casó con él, y vivió tanto tiempo a su lado?-, preguntará usted. Porque era mujer, y se casó con él, por despecho. Y no lo abandonó para evitar que nadie supiera su triste verdad. Estaba enamorada del buen mozo, potro o como quiera llamarlo, más lindo del pueblo. Y este la miraba con cariño. Y ella, como suele pasarle a las mujeres, nunca se dio cuenta de esto. No, a ella no la miraba con cariño, usted sabe a que se refiere uno cuando dice que un hombre “la mira con cariño”. A eso que tenemos los varones, y las nenas no.
Y el buen mozo, amaba a primo León, que en su timidez, pese a estar también enamorado de él, nunca se atrevió a amarlo, por eso del”que dirán”...

Amen y amén, que quiere decir "así sea".
Y mi mejor besoen Cilencio a todos.

4 Comments:

Blogger Mabel (por un mundo mejor) said...

Tu primo León, era primo hermano o primo segundo? (sólo por curiosidad)


Un abrazo!!!!

5:21 p. m.  
Blogger El Hippie Viejo said...

Excelente Maestro!
Me lo llevo para mandárselo a una dama que tiene mucho sentido del humor,
cuestión que para mí es de suma importancia.

Le dejo un abrazo


Adal

5:48 p. m.  
Blogger CILENCIO NO SE CALLA said...

Mabelita querida, tengo un primo que tuvo 22 hermanos y hermanas del mismo pdre. mi arbol gemnnealógico es un desmadre.
Un beso en Cilencio enorme, curajuda.

5:59 p. m.  
Blogger CILENCIO NO SE CALLA said...

Adal querido, ¿no tiene una amiguita la mina? digo, para charlar...de filosofía tantrica-
un gran beso en Cilencio

6:02 p. m.  

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